lunes, 15 de octubre de 2012

Sueño invernal 2

La tenue luz de la tarde se difuminaba en la oscuridad, dando paso a la noche.
La ciudad seguía despierta, el ruido de los coches creaba un suave zumbido de fondo, para mi aquello era relajante.
Entonces la miraba y caía en sus labios, una dulce y suave trampa que te arrastraba lentamente a la lujuria. Después de cada beso me alejaba lentamente para poder contemplar sus ojos... Que paz transmitían aquellas dos joyas ámbar, parecía como si todo el cariño del mundo se transmitiera a través de aquella mirada.
Y volvía a caer en sus labios.
Viajaba suavemente por su piel, acariciándola cual delicada porcelana, y sentía el calor que transmitía, era un fuego incandescente que también comenzada a arder en mi interior.
Sentía como nuestros cuerpos se unían poco a poco.
Ya nada importaba, estábamos en una pequeña esfera nosotros dos solos, sin nadie mas, nada que alterara la perfección de aquel momento.
Nunca pensé que querría tanto a una persona, pero la quiero.
Enciende mi fuego.
Todos los recuerdos con ella son como piedras preciosas que guardo en mi mente.
Al cerrar los ojos siempre la veo, sonriendo.
Mi corazón late con fuerza cuando estoy a su lado.
Y todo porque la quiero.

1 comentario:

Anónimo dijo...

te amo *-*